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Wang Yang, un joven de 21 años, ha sido condenado en China a cuatro años de cárcel por haber participado en un pacto de suicidio en el que murió una joven de 26 años.

Al parecer, el hombre se arrepintió en el último momento y abandonó el lugar de los hechos, tal y como ha publicado ‘Shine‘.

El detenido, originario de la provincia de Jiangxi (en el este de China) encontró, el año pasado en un foro de Internet, un mensaje en el que una joven buscaba un “compañero de suicidio”. Yang atravesaba un momento personal complicado tras no encontrar trabajo y haberse mudado a la ciudad de Ningbo donde no era feliz, por lo que decidió contestar a la mujer, de nombre Lulu, y viajar hasta Shanghái para encontrarse con ella en un hotel donde pensaban acabar con sus vidas.

Planearon su muerte de manera minuciosa.

Dentro de la habitación, prendieron fuego a dos bolsas de carbón y sellaron las puertas y las ventanas con cinta aislante. Pasados 20 minutos el habitáculo se había llenado de humo y era prácticamente imposible respirar, por lo que el joven abandonó su idea de quitarse la vida, abrió la puerta y encendió la ventilación, tal y como relató al juez durante el juicio.

“Le dije que viniera conmigo. Pero ella se sentó en la cama y permaneció en silencio. Así que me fui solo”, indicó el condenado al jurado.

Lulu fue encontrada sin vida a la mañana siguiente y Wang fue arrestado en relación a los hechos. Según el Tribunal Popular del Nuevo Área de Pudong de Shanghái, Wang hallado culpable de ayudar a Lulu en su intento de suicidio, tipificado como asesinato en la ley china.

El tribunal aseguró que el joven podría haberla ayudado, pero la dejó sola, permitiendo así que se asfixiara.