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Una niña británica de tres años ha fallecido por culpa de un cáncer de células germinales después de que los médicos le diagnosticaran por error un estreñimiento infantil.

Según informa ‘Daily Mail‘, la menor, Aoife Flanagan-Gibbs, fue llevada a su médico de cabecera en múltiples ocasiones por su madre ya que no mejoraba.

Según el testimonio de la progenitora, los facultativos le dijeron que era estreñimiento y que por ese motivo había perdido peso. Le llegaron incluso a criticar porque “no estaba alimentando bien a la menor”.

Sin embargo, semanas más tarde otras pruebas revelaron que tenía cáncer, lo que le provocaba dolores por todo el cuerpo. A los cinco días falleció.

Ahora la madre busca fondos para abrir una asociación que ayude a luchar contra esta enfermedad.