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Una mujer estadounidense, Patti Baumgarthner, harta del exceso de velocidad de los vehículos que circulan junto a su casa en Polson, Montana, decidió salir a la calle, secador en mano, para regular el tránsito de los coches.

Lo que en un principio podría ser una idea descabellada, parece que funciona, y es que el utensilio capilar es muy parecido a los radares que utilizan los patrulleros norteamericanos.

Cuando los osados conductores llegan a la altura de Baumgarthner, la mayoría levanta el pie del acelerador. Tan efectivo es su método que la policía del estado le ha nombrado miembro honorario del cuerpo.

¡Enhorabuena!