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Un tiburón de dos metros de longitud sembró el pánico durante una clase de surf que se impartía en Seignosse, Landas, al suroeste de la costa francesa.

Marcelo Nunes, instructor y principal responsable de la clase fue el que divisó al tiburón merodeando a poco metros de la orilla, mientras enseña a sus alumnos en el agua.

Inmediatamente, y al comprobar el tamaño del escualo, tomó la decisión de suspender las lecciones . “No quería que mis alumnos entraran en pánico”, aseguró en una entrevista para el canal ‘France 3’.