Compartir

Martin Powell, un agente de la policia de Wiltshire, en Reino Unido, utilizó su porra reglamentaria para romper la ventanilla de un coche en cuyo interior había un perro encerrado.

Una vecina avisó a las autoridades para denunciar que el animal llevaba encerrado varias horas en el automóvil. Las temperaturas en el exterior superaban los 20 grados, por lo que el agente decidió utilizar la fuerza.

“Estaba preocupado por el bienestar del perro y tomé la decisión de romper la ventana del coche para liberarlo. La temperatura en el interior de los vehículos puede ser más del doble, incluso con las ventanas abiertas. Este día hacía 21 grados, lo que significa que la temperatura en el vehículo podría superar los 40. La exposición prolongada a esta temperatura puede ser peligrosa para las personas, pero más para nuestras mascotas”, aseguró el agente a ‘DailyMail‘.