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Un policía norteamericano disparó por error su pistola reglamentaria sobre un sospechoso cuando creía que utilizaba su arma de descargas eléctricas.

La víctima se encontraba en dependencias policiales cuando comenzó un forcejeo con los agentes. Para intentar calmar al detenido, uno de los policías desenfundó su arma y disparó a bocajarro contra el hombre, según su testimonio pensado que era su pistola táser.

El viernes, Matthew Weintraub, un juez del condado de Buck (Pensilvania, Estados Unidos) dejó al imputado en libertad sin cargos. Aunque no justificó su comportamiento, el magistrado entiende que no se trató de un acto “criminal” y aseguró que  utilizar un arma de fuego tiene que ser el último recurso de un oficial. Sin embargo, a tenor de las imágenes, consideró razonables las circunstancias en las que se produjeron los hechos y tuvo en cuenta “décadas de servicio ejemplar” del oficial investigado.

En las imágenes se puede ver a la víctima, Brian Riling, desabrochándose el cinturón en presencia de una agente. En un momento dado se le cae un pequeño objeto blanco al suelo y lo tapa con el pie para ocultarlo. El policía se percata y empuja a detenido para ver de qué se trata. En ese momento interviene otro agente y comienza un forcejeo.

Durante la lucha, el policía grita “táser” para advertir de que va a hacer uso del arma y realiza un disparo con su pistola de balas.

El detenido recibió un disparo en el estómago y tras haber estado grave, se recuperó de sus heridas en el hospital