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Un niño de 13 años cogió sin permiso el coche de su madre para ir a casa de su novia en Texas (Estados Unidos) y se llevó una reprimenda que difícilmente olvidará.

El niño apagó el wifi de su casa para que las cámaras conectadas no pudieran grabarle mientras cogía el automóvil, un BMW nuevo. Arrancó y se fue dirección a la casa de su novia. No contaba con que su hermana lo vio todo y avisó a la primogénita.

Su madre salió en su busca con un cinturón en la mano persiguiendolo en otro coche. Cuando alcanzó al menor comenzó a azotarle con la prenda en plena calle con las consiguientes risas de su hermana que lo grababa todo con su móvil.