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Ashleigh White, una madre británica de 21 años, notó que su bebé Noah, de cuatro semanas de edad, tenía el ojo derecho inflamado y con una especie de ampolla formándose a su alrededor.
Alertada se puso en contacto con un sanitario conocido suyo quien le indicó que se podría tratar de una conducto lagrimal obstruido.
Pasados unos días, la situación del pequeño empeoró. Además de la primera ampolla, otras habían aparecido circundando su globo ocular, informa ‘‘Metro‘.
Caters News

Tras una serie de pruebas, los médicos confirmaron que Noah había contraído el VHS1, el virus del herpes simple, y le indicaron a su madre que probablemente el niño lo contrajo a través de un beso.

Al ser preguntada si Noah había estado expuesto, la madre dijo que cinco días antes había sido su bautizo y que la mayoría de la gente que asistió le dio un beso.

El bebé permaneció 10 días ingresado en el hospital y en la actualidad se encuentra fuera de peligro, aunque debe seguir medicándose has 2020.

Si bien el HSV1, conocido como el virus del herpes labial, es inofensivo para los adultos, puede ser fatal en los más pequeños. La rápida actuación de su madre, probablemente le salvó la vida.