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Pixabay

Un aparatoso robo cometido el 27 de Septiembre a plena luz del día ha dejado a la población alemana de Hassloch, al sur del país, con la boca abierta y con poco vino.

Nada más y nada menos que 1.600 kilos de uvas de vino blanco fueron sustraídas de sus cepas. Se estima que el valor de la fruta alcanza los 8.000 euros, según informó el diario alemán ‘Die Welt’. Para el robo, los cacos utilizaron “una máquina cosechadora profesional” y arramplaron con toda la cosecha, no dejaron ni una.

La Policía local aseguró que el tránsito de este tipo de vehículos es habitual en la zona, por lo que los ladrones no levantaron sospechas. Según las mismas fuentes, el atraco se cometió entre las 16:00 y las 18:00 horas.

Curiosamente, el viñedo está situado justo al lado del aparcamiento de un conocido supermercado de la zona, tal y como apuntó la ‘BBC’.