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La policía alemana ha emitido este miércoles una orden de busca y captura contra un hombre que sustrajo un Ferrari GTO valorado en más de dos millones de euros de un concesionario tras solicitar una prueba de conducción.

El sospechoso acudió el martes a una tienda de coches exclusivos, situada en las afueras de Düsseldorf. Allí mostró interés por un Ferrari de color rojo, construido en 1980 y del que apenas quedan 300 ejemplares: una joya.

El hombre solicitó una prueba de conducción antes de animarse a comprarlo y cuando enfiló la carretera,  aceleró a fondo y se esfumó sentado sobre 2.2 millones de euros, tal y como informa el diario ‘Bild‘.

Posteriormente, la Policía ha encontrado el coche escondido en un garaje de Neuss, una ciudad cercana a Düsseldorf. En sospechosos continúa desaparecido.