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Miles de peces murieron intoxicados esta semana en el río Kentucky, Estados Unidos, después de que un incendio en el almacén de whisky de la compañía Jim Bean provocase el vertiendo de miles de litros de este líquido en el agua.

El siniestro en la fábrica, que albergaba al menos 45.000 barriles, dejó una zona contaminada del cauce de unos 37 kilómetros de longitud, informó el Gabinete de Energía y Medio Ambiente de Kentucky.

Como consecuencia del vertido, miles de peces murieron por intoxicación. El Departamento de Pesca y Recursos de Vida Silvestre se desplazó hasta la zona afectada para estudiar el nivel de la catástrofe y colaborar en el proceso de desintoxicación del agua.
Según un comunicado del Gabinete de Energía y Medio Ambiente de Kentucky se ha realizado una aireación del río para aumentar los bajos niveles de oxígeno en el agua contaminada. Sin embargo, advirtieron que todavía hace falta diluir el whisky en cantidades más grandes de agua.

A día de hoy, continúan las labores de oxigenado de las aguas.