Compartir
Carlos Castro via Twitter

Los guardias civiles Víctor González y Javier Saavedra, pertenecientes al cuartel de Vilalba (Lugo), fueron requeridos de madrugada para auxiliar un coche que en el que viajaban un conductor y un bebé.

Los hechos ocurrieron en el kilómetro 41,700 de la autovía AG-64, en dirección Ferrol, cuando el coche sufrió una avería, informó ‘La voz de Galicia’.

“El taxi llegó antes que la grúa, y luego el conductor recogió a la niña en el regazo para trasladar la silla de su vehículo al taxi. La niña se despertó y se echó a llorar. La niña, que no tenía más de seis meses, no dejó de llorar. El padre comenzó a cambiar las cosas del automóvil por el taxi y atribuyó las lágrimas de la niña al hambre. Dijo que iba a hacer un biberón, así que le dijimos que se tranquilizara, que nosotros lo preparamos “, comentó uno de los agentes.