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María González Otero se encontraba en la piscina de Os Tilos (Teo, Galicia) pasando la tarde con unos amigos. En un momento decidió meterse al agua, pero cuando iba a hacerlo una socorrista impidió que lo hiciera.

“La socorrista me dijo que no podía bañarme sin la parte de arriba del bikini”, cuenta a ‘La Voz de Galicia’. Sorprendida, ya que era la primera vez que le había pasado esto, la mujer acudió a poner una reclamación. Sin embargo, ahí llegó la segunda sorpresa de la tarde.

La misma socorrista le dijo que no podía bañarse sin la parte de arriba por “cuestiones de higiene”. Según informa la misma fuente, al día siguiente la mujer fue a Consumo y llamó a la Policía Local.

Dos días después, recibió una llamada desde la recepción de la piscina pidiéndole disculpas, asegurando que todas las mujeres podían bañarse en topless y devolviéndole el precio de la entrada.