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La noche del 31 de diciembre, las uvas son sin duda las grandes protagonistas en las mesas de cada casa. Cuando llegan las 12 de la noche, hay quien se las toma sin rechistar, tal cual se las sirve… Sin embargo, la mayoría de la gente invierte los minutos previos a las campanadas en quitarles la piel y las molestas pepitas.

Aunque de esta manera las uvas se comen mucho más rápido, lo que sin duda es una buena manera de evitar atragantamientos inoportunos, lo cierto es que no es una tarea fácil. Y es que, quitar la piel de las uvas a veces cuesta más de lo que parece y, además, es casi misión imposible que no se rompan cuando les quitamos las pepitas.

Sin embargo, siguiendo dos sencillo pasos lograrás dejar las uvas listas y completamente a tu gusto antes de las campanadas, sin perder mucho tiempo en ello.

Si quieres empezar quitándole las pepitas, necesitas un clip metálico limpio. Debes abrirlo por la parte más grande, de manera que ese extremo sobresalga y pueda actuar de gancho.

Una vez que lo tengas, basta con que introduzcas este gancho improvisado por la parte de arriba de la uva y lo gires, para que las semillas salgan enganchadas.