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La entrada de la novia en la iglesia es uno de los momentos más bonitos de una boda aunque no siempre sale como una espera.

Esto fue precisamente lo que le ocurrió este fin de semana a una joven que se casaba en Sevilla y que nunca pensó con que su llegada al templo coincidiera con una gran tromba de agua.

Tras esperar quince minutos dentro del coche que la llevó a la iglesia unos camareros le salvaron la vida: decidieron acercarle una sombrilla para que pudiera entrar sin empaparse.