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Laureano logró alcanzar al deportista, que se enganchó en la parte trasera del vehículo y ambos partieron rumbo a la playa en una carrera contrarreloj.
Durante el trayecto, la pareja sufrió la violencia del mar y una enorme ola los engulló hasta hacerlos desaparecer. Después de varios segundos bajo el agua, ambos tuvieron que nadar para conseguir llegar a la orilla, sanos y salvos.