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Una madre estadounidense ha sido detenida después de que le quitara el teléfono móvil a su hija como castigo.

Jodie May, una mujer originaria del estado de Michigan (EE.UU.) decidió castigar a su hija y le requisó el Iphone, ya que, en su opinión, la joven le prestaba demasiada atención. Nunca pudo imaginar las consecuencias.

Tras haberle requisado el dispositivo, la menor se quejó a su padre, divorciado de May. El progenitor llamó a la policía, ya que el teléfono era de su propiedad y acusó a su exmujer de robo.

La policía se presentó en el domicilio y detuvo a May que en esos momentos estaba amamantando a su bebé.

“Me dijeron que me iban a arrestar y les pregunté si podía entregarme el lunes siguiente porque tenía un bebé y aún no se alimentaba”, explicó May.

Tras pagar la fianza, la mujer abandonó las dependencias policiales:  “Fue algo ridículo. No puedo creer que haya que tenido que vivir esto, que mi hija me pusiera en esta situación, pero estoy feliz con el desenlace”, expresó la madre a la ‘CBS’.