Compartir

Brody Allen es un niño que tiene un cáncer terminal. El pequeño, de solo dos años, vive en Cincinatti (Estados Unidos) y según los médicos no seguirá vivo cuando lleguen las navidades. Por ello, sus padres han decidido adelantar la Navidad y celebrar las fiestas en septiembre. Todo para que Brody sea feliz.

Con el apoyo de sus vecinos, la familia ha decidido decorar la casa como si ya hubiera llegado la Navidad. Las luces y el árbol alumbran la casa a pesar de que todavía quedan tres meses para diciembre. Como ellos, sus vecinos han hecho lo mismo para que Brody crea que ya han llegado las fiestas, decorando sus casas como la familia.

Las muestras de cariño y de apoyo en Facebook han sido infinitas. “¡La primera exhibición del año es la de la Familia Allen! Ven a echar un vistazo y asegúrate de traer algunas luces y adornos navideños o una tarjeta de Navidad para Brody”, publicó esta página que busca las mejores exposiciones de luces.