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Un laboratorio donde se experimentaba con monos y otros animales se enfrenta al cierre de sus puertas después de que la Policía alemana encontrara en sus instalaciones a  varios  primates presos con arneses metálicos que les impedían mover la cabeza y en deplorables condiciones. El laboratorio de Farmacología y Toxicología pertenece a una farmacéutica de Mienenbuttel, en las afueras de Hamburgo (Alemania).

Fue la denuncia de un activista encubierto, quien trabajó en el centro desde diciembre de 2018 hasta marzo de 2019, y que fue testigo de las pruebas efectuadas en perros, monos, gatos y conejos, la que puso sobreaviso a las autoridades germanas, quienes realizaron una verificación in situ de las instalaciones y confirmaron algunas de las acusaciones hechas por el activista.

Cruelty Free International

“Descubrimos que las jaulas eran demasiado pequeñas, tal como afirmaron los activistas”, comentó uno de los encargados de la investigación.

La Oficina Estatal de Protección al Consumidor y Seguridad Alimentaria de Baja Sajonia ha presentado cargos contra la farmacéutica por presuntas violaciones de las leyes de protección animal.

Por su parte, la ministra de Agricultura, Barbara Otte-Kinast, dijo: ‘Si estas acusaciones demuestran ser ciertas, tendrían que ser castigadas y se deberían establecer consecuencias rápidas”.

Cruelty Free International

Según los informes policiales, los perros eran intubados por la boca para administrarles pastillas. Debido a esta práctica muchos de ellos sangraban por la garganta.

A tenor de las declaraciones del denunciante, los monos fueron quienes más sufrían las pruebas. “Los mantenían confinados en pequeñas jaulas, muchos de ellos se volvían locos y andaban en círculos”, comentó. Y añadió  que había muchos a los que les inyectaban sustancias hasta 13 veces al día.

‘Los animales eran inyectados, se les hacía tragar o inhalar cantidades ingentes de una sustancia para medir los efectos tóxicos. Nuestra investigación ha descubierto un terrible sufrimiento animal, una atención inadecuada, malas prácticas e infracciones de las leyes europeas y alemanas”, declaró la directora ejecutiva de Cruelty Free International Michelle Thew