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Un sacerdote ha sido acusado por la Fiscalía de Ciudad de México de acabar con la vida de un estudiante y seminarista que acudía a su parroquia de Cristo Salvador de manera habitual.

El cuerpo de Leonardo Avendaño, de 29 años y desaparecido desde el pasado 12 de junio, fue encontrado dos días después en el interior de un coche, en un paraje de la calle Eucalipto, en la colonia Héroes de 1920, en Tlalpan, con signos de haber sido torturado y asfixiado, informa ‘Infobae‘.

Antes de desaparecer, el seminarista había enviado a su hermano un mensaje anunciándole que había quedado con su presunto asesino.

Al parecer, las autoridades disponían de unas imágenes en las que se observaba el vehículo en el que huyó el sospechoso del lugar de los hechos. Gracias a ellas se procedió a la detención del religioso.

El sacerdote ha sido identificado como Francisco Javier Bautista Avalos, responsable durante 15 años de la parroquia a la que acudía la víctima. Según informa ‘Milenio’, el asesinato se debió a razones de índole personal, aunque no han trascendido cuales fueron los motivos concretos.

La Procuraduría General de Justicia, Ernestina Godoy, calificó el caso como un homicidio.

“No fue secuestro, fue homicidio”, dijo durante una de prensa. “Los familiares jamás les hicieron ninguna llamada para pedir rescate”, añadió la funcionaria.