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Un agricultor australiano, de Nueva Gales del Sur, llevó un camión cisterna con agua a 1.300 vacas, que se encontraban sedientas. Esta región australiana se encuentra en una de las peores sequías de su historia. Para muchos agricultores ha sido difícil alimentar y dar agua a sus reses, ya que el invierno no ha sido muy húmedo, y no había ni pastos, ni arroyos para alimentar a este ganado, según informa 'ABC'.

Por el momento, las sequías van a continuar durante otros tres meses. Por otra parte, los canguros salvajes roban la comida del ganado ya que estos animales tampoco encuentran sustento.

El primer ministro australiano ha anunciado un nuevo paquete de 140 millones de dólares para evitar la escasez de recursos para estos ganaderos y sus animales.