Compartir

El Papa Francisco casó el pasado 14 de julio en secreto y por sorpresa a un guardia suizo de la Ciudad del Vaticano y a una trabajadora de los museos vaticanos. Ante la sorpresa de invitados y del propio cura que oficiaba la misa, el pontífice pasó por la iglesia y se ofreció él mismo a oficiar el enlace.

En palabras del propio cura que iba a oficiar la ceremonia ''Vi en él al verdadero párroco que cuida a las propias ovejas de la parroquia, con toda su dulzura y su ternura”.

Los recién casados, un suizo miembro de la Guardia Suiza y una brasileña que trabaja en los Museos Vaticanos, no quisieron hace público quién ofició esta ceremonia, hasta que los medios de comunicación del Vaticano hicieron pública la noticia.