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Una ONG polaca, Grupa EkoLogiczna, que estudia la migración de la cigüeña desde Polonia a Sudán, instaló en abril de 2017 un dispositivo GPS en un ejemplar para tener controlados sus movimientos y estudiar su comportamiento. A finales de abril de 2018, la señal desapareció. 

“El ave partió de regreso el 1 de febrero y después de 10 días llegó al valle del Nilo Azul, en Sudán. Allí, por razones desconocidas, Kajtek se quedó hasta el 26 de abril de este año, moviéndose en diferentes direcciones durante el día. Ese día recibimos la última señal”, comentó la ONG desde su página de Facebook.

Por el contrario,  el 7 de junio recibieron “una factura telefónica por el uso de una tarjeta colocada en el transmisor Kajtek por un importe de 10.000 PLN (unos 2.300 euros)”. Tras darle varias vueltas al asunto, llegaron a la conclusión de que alguien había extraído la tarjeta SIM del dispositivo GPS y acumuló unas 20 horas en llamadas.