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El comportamiento de los hinchas de las selecciones de Japón, Senegal y Colombia es un ejemplo de civismo.

Los aficionados de estas selecciones, que acudieron a Rusia para ver el directo el Mundial, no dudaron en ponerse a limpiar una vez que sus equipos acabaron sus respectivos encuentros.

Tras vencer a Colombia (2-1), los nipones dejaron impolutas las butacas que ocuparon en el estadio Mordovia Arena.

Por su parte, los senegaleses hicieron lo mismo en el estadio Spartak de Moscú, después del triunfo de su equipo sobre Polonia.

Y a pesar de la derrota, los aficionados de Colombia se sumaron a esta impoluta iniciativa.