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El viernes por la noche,  Dmitriy Lapaev, un ciudadano ruso, irrumpió borracho en las instalaciones del palacio de Pavlovsk, actualmente un museo estatal situado en las afueras de San Petersburgo. 

Tras forzar una de las ventanas, accedió a los aposentos de la emperatriz María, esposa del emperador Pablo I de Rusia y tras deambular por el museo, donde consumió grandes cantidades de alcohol, se quedó dormido sobre el suelo de la habitación de la emperatriz, tal y como informa 'Rusia Today'.

Cuando se despertó, antes de abandonar el lugar, Lapaev se llevó una estatuilla de oro valorada en 5 millones de rublos (casi 70.000 euros)  que conmemora una de las batallas de la Guerra Patriótica rusa de 1812 contra la invasión de los ejércitos de Napoleón Bonaparte.

Horas después del incidente, Lapaev era detenido por las autoridades. Según las Policía, el intruso no causó más daños en el interior del museo, aunque será denunciado por robo. Finalmente, la estatuilla pudo ser recuperada.