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Bajo el lema 'Se buscan familias', la campaña quiere “generar empatía” y dar a conocer las dificultades que viven miles de menores que realizan solos su proceso de imigración: dejan solos su casa y su pueblo, atraviesan varios países, duermen a la interperie durante meses rodeados de adultos, toman una patera, llegan a España sin conocer a nadie, son internados en centros de menores o de adultos, no reciben asistencia jurídica y son remitidos a otras comunidades autónomas y, si no han huido antes, abandonados a su suerte en cuanto cumplen 18 años.

'LOS MÁS SOLOS'

En principio, el viaje tendría lugar la primera semana de agosto, según anunció este lunes Andrés Conde, director general de Save the Children, durante la presentación del informe 'Los más solos', sobre los fallos del sistema de acogida y protección en España.

El propio Omar será el encargado de guiar a la familia seleccionada, que viajará hasta su pueblo natal en Senegal para después realizar el camino hacia la costa, donde él tomó una patera a los 17 años junto a otros 150 compañeros.

“Ellos ni dormirán al aire libre ni deberán afrontar los peligros de la travesía, pero sí podrán conversar con Omar y con otros jóvenes migrantes y escuchar sus sueños y sus motivos para emprender este viaje”, explicó Conde.

La familia escogida también visitará el centro de internamiento de Tenerife, donde Omar pasó cinco semanas; experimentará la incertidumbre de quienes son internados allí, que no saben si les trasladarán a otros lugares de la península o serán expulsados, y podrán conversar con algunos de los amigos que llegaron con Omar a la isla.

VIDA EN ESPAÑA

A las cinco semanas, Omar subió a un avión sin destino conocido y llegó a Madrid. A los 18 años dejó el centro, “sin formación, sin permiso de trabajo y sin familia”. “Pasé muchos años sin saber por dónde empezar”, explicó Omar Sylla, que reconoce que 12 años después “nunca repitiría el viaje en patera”.

“Entonces solo eres optimista y crees que cuando llegues a Europa todo estará asegurado. Piensas que solo hay que seguir el camino que hicieron los demás y ya está, pero no sabes nada de los cientos de personas que se ahogan ni de lo difícil que es una vez en España”, indicó.

Según Andrés Conde, “es importante que el viaje lo hagan adolescentes que tengan la misma edad que Omar entonces”.

En su opinión, hay un factor que explica la vulnerabilidad de estos menores no acompañados, y es que “prima su consideración como migrantes antes que como niños”. Esto impide ofrecerles la protección que merecen y provoca que parte de la población sienta miedo de “un posible efecto llamada, cuando lo que en realidad hay es un efecto expulsión”.