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Un hombre de 20 años ha sido arrestado después de que acabara a patadas con la vida de su hija de tan sólo un mes porque le molestaban sus lloros.

La madre de la víctima de 18 años, y que trabaja como empleada doméstica, dejó al bebé fallecido y a su hermano de un año bajo la supervisión del padre, desempleado, y adicto al pegamento industrial, quien confesó que el pequeño no paraba de llorar y al no saber que hacer comenzó a darle patadas hasta que lo tiró de la cuna.

Entonces, junto a su mujer acudieron al hospital donde les confirmaron que el bebé había fallecido por un edema cerebral y una contusión craneal, según recoge el medio mexicano 'Diario'.

Las autoridades, procedieron a la detención del padre.