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Esta señora está dedicada a los quehaceres de la casa, y en este caso tenía que limpiar los cristales, por dentro y por fuera. No se le pudo ocurrir mejor opción que, habiendo una repisa en la ventana, salir sin protección ninguna a limpiar las ventanas por fuera.

Por lo que se ve, la señora tiene mucha técnica en este tipo de osadas acciones, pero tampoco parece que esté nerviosa por si se cae a pesar de estar, mínimo, desde un tercer piso.