Compartir

En Alabama (EEUU) se ha vivido una de esas historias que por mucho que unos las lee siguen pareciendo increíbles. Trenton, un niño de 13 años, se ha pasado los dos últimos meses en coma y totalmente intubado. Estaba conduciendo un remolque utilitario cuando sufrió un accidente que le provocó siete fracturas en el cráneo. 

Durante estos dos meses, los padres no conseguían ver síntomas de recuperación de su hijo y llegaron a firmar los papeles para donar sus órganos, ya que hasta cinco niños necesitaban trasplantes que eran compatibles.

Justo el día previo a que los médicos desconectasen el soporte vital de Trenton, el chico mostró signos de cognición y ahora muestra lentamente signos de mejoría. En breve se someterá a una cirugía para volver a conectar parte del cráneo.

La madre asegura que “no hay otra explicación más que Dios”. La familia abrió una página en Facebook para recaudar fondos y en la que cuelgan vídeos de su recuperación. Todo un hito.