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El lunes por la noche, tras una trifulca en la que se vieron involucrados cuatro turistas británicos, la Policía Nacional requirió los servicios de una ambulancia para trasladar a uno de ellos al Hospital Comarcal de la Vila Joiosa.

Horas después, y con la intención de concluir su informe, la Policía se puso en contacto con el citado centro. Para su sorpresa, el Servicio de Urgencias del hospital no sabía nada del paciente. Al parecer, tal y como informa 'Levante', la ambulancia que lo trasladó lo había “perdido” de camino al centro hospitalario.

La Policía Nacional interrogó al personal que estaba presente durante el traslado de la víctima: dos trabajadores, un conductor y un sanitario, quienes aseguraron que el paciente se despertó en pleno trayecto, y se puso violento con uno de ellos. Al tratar de reducirlo, según sus declaraciones, el herido abrió la puerta del vehículo y escapó.

La Policía pudo localizar al ciudadano británico a escasos metros de dónde los facultativos dijeron que lo habían perdido. Se encontraba a medio kilómetro del hospital, inconsciente y tirado en la cuneta. Desde allí lo volvieron a trasladar al centro. 

Al observar cierto comportamiento sospechoso por parte de los facultativos, la Policía Nacional pidió la presencia de la Guardia Civil para que les realizase una prueba de alcohol y drogas, en la que dos de ellos dieron positivo en cocaína y marihuana.

Los trabajadores acabaron siendo detenidos por un presunto delito de omisión de socorro, un delito que se agrava aún más por la condición de los detenidos. Según el artículo 196 del Código Penal: “El profesional que, estando obligado a ello, denegare asistencia sanitaria o abandonare los servicios sanitarios, cuando de la denegación o abandono se derive riesgo grave para la salud de las personas, (…)”.