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Miembros de la policía de Michigan (EE.UU.) hallaron el lunes el cuerpo de George Curtis, un hombre de 68 años, en el interior de su domicilio. El cuerpo, en avanzado estado de descomposición, se encontró sobre la cama del dormitorio. Para su sorpresa, los agentes descubrieron que Curtis no vivía sólo.

El lunes por la mañana, agentes de la policía encontraron a George Curtis, de 68 años, muerto en su casa en Burgundy Street, en Warren, Michigan. 

Diferentes fuentes aseguran, tal y como informa 'FOX 2',  que podría llevar muerto varios meses, e incluso un año.

La policía acudió a su domicilio después de que sus allegados hubieran intentado contactar con Morris para informarle de la enfermedad de un familiar, y no obtuvieron respuesta alguna.

“Los familiares vinieron ayer para ponerse en contacto con él porque su hermana estaba enferma, o algo así”, declaró  un vecino. “Fueron allí, golpearon y no vieron nada. Pensaron en ir a la policía”, continuó.

Las autoridades encontraron al hombre en su cama, en avanzado estado de descomposición. Lo más impactante del caso es que Morris no estaba sólo. Su novia convivió con el cadáver, sin denunciar la defunción durante todo este tiempo.

Tras investigar los hechos, y a la espera de los resultados de la autopsia, la policía trasladó a la mujer  a un hospital para su evaluación psiquiátrica.