Compartir

Efectivos de la Policía Penitenciaria de Costa Rica capturaron a un gato, muy bien entrenado, cuando intentaba introducir un teléfono móvil, una batería y un 'manos libres' en el Centro Penal La Reforma, en Alajuela, localidad de San José, tal y como informó 'CNN' y 'NR'.

El minino trasportaba los dispositivos en una bolsa que tenía anudada a su cuerpo, y según los funcionarios, no es la primera vez que un hecho sucede así. El portavoz del Ministerio de Justicia, David Delgado, afirmó que se trata de gatos entrenados, por los propios reclusos, para realizar dicha tarea. Suelen actuar en áreas de mínima seguridad.