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Keith Raniere, líder del grupo de autoayuda Nxivm, ha sido capturado en México. Raniere, entre otras cosas, grababa sus iniciales en la pelvis de sus víctimas. Tras su detención fue deportado a Estados Unidos, acusado de tráfico sexual.

El detenido comenzó su actividad dentro de Nxivm en 1998, cuando impartía talleres de autoayuda conocidos con el nombre de 'Programas de éxito ejecutivo'. A través de estos cursos, captaba nuevos adeptos, que debían pagar unos 7.500 dólares para ingresar en la organización, además, eran obligados a firmar un acuerdo de confidencialidad.

Los miembros tenían la posibilidad de ascender dentro del escalafón aportando más dinero o captando nuevos socios. A los pocos años, la organización se expandió por Canadá, México y Guatemala, países donde reclutó importantes personalidades y políticos. Por ejemplo, en México uno de los socios principales era Carlos Emiliano Salinas, hijo del expresidente Carlos Salinas de Gortari.

En 2017, el 'New York Times' denunció a la organización gracias al testimonio de varias mujeres que habían abandonado el grupo. El diario contó que dentro de Nxivm, Raniere fundó una organización llamada 'Dominus Obsequious Sororium', en castellano: 'dominante sobre sumiso'. 

El grupo estaba formado por Raniere y 50 mujeres más, obligadas a mantener relaciones sexuales con su líder. Además, en un extraño ritual, las adeptas eran marcadas en su zona pélvica con las iniciales de Raniere, para ello, usaban una pluma cauterizadora. 

Para mantener el control sobre las mujeres, Raniere les exigía aportar fotografías, cuentas bancarias y otra información sensible que garantizara que no iban a revelar sus secretos.

“Raniere creó una sociedad secreta de mujeres con las que tuvo sexo y que fueron marcadas con sus iniciales y que fueron forzadas bajo la amenaza de dar a conocer su información personal y hacerse con sus recursos”, señaló Richard Donoghue, fiscal del distrito este de Nueva York.

Aunque Raniere siempre negó las acusaciones, este huyó de las autoridades a México, en donde fue capturado el 25 de marzo.

“Estos serios crímenes contra la humanidad no son solo espantosos si no también desconcertantes. Hoy ponemos fin a esta tortura”, William Sweeney, investigador del FBI.