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Un vagón de una montaña rusa familiar descarriló el viernes en un parque de atracciones de Japón. Los pasajeros que iban en ella ni se dieron cuenta del fallo.

Los hechos ocurrieron en el  parque de atracciones Arakawa, en el distrito japonés del mismo nombre, en Tokio. Se cree que una de las ruedas de uno de los carros se desconectó de la barandilla, lo que provocó que la montaña rusa se detuviera. Gracias al ritmo pausado de este tipo de atracción, ninguno de los siete adultos y 12 niños que viajaban en ella, se percataron del fallo mecánico.

Los pasajeros quedaron atrapados a unos 5 metros de altura del suelo pero apenas protestaron, tal y como informa 'Sky News'.

“La montaña rusa se movía muy despacio, no noté que se había detenido”, explicaron a los medios locales una mujer de unos 30 años y su hijo de seis que se encontraban montados en la atracción en el momento del accidente.

La atracción que se publicita como “la montaña rusa más lenta en Japón” tiene alrededor de 140 metros de largo.