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Las cejas de la artista mexicana Frida Kahlo, comparadas con estas, son un canon de belleza en toda regla.

Kanyarat Chaichan, una joven taiwanesa de 26 años, dejó marcado su rostro para siempre después de que un inexperto tatuador hiciese prácticas con sus cejas.

Chaichan se tatuó las cejas el pasado mes de noviembre pero el resultado no fue de su agrado. La joven, que no tenía dinero para arreglárselas, compartió su historia en las redes sociales y una especialista en belleza se ofreció a regalarla un tratamiento nuevo.

Ahora, la joven deberá esperar unos seis meses para ver los nuevos resultados: “Estoy muy contenta con los resultados y estoy agradecida por el tratamiento. Me siento mucho mejor ahora, y creo que me veo mucho más bella”, comentó la joven en declaraciones recogida por 'Mirror'.

“Pensé que me quedaría con las cejas grandes por el resto de mi vida. Ahora solo estoy siendo paciente y espero que mejoren”, concluyó.