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Un ciudadano israelí fue detenido por las autoridades polacas después de que orinase en un monumento conmemorativo a los judíos desaparecidos en el campo de exterminio nazi de Auschwitz.

El joven de 19 años estaba de visita en el famoso campo de concentración junto con un grupo de estudiantes. Uno de los guías turísticos le vio orinar sobre uno de los monumentos y avisó a la policía, que lo retuvo durante unas cinco horas; además el joven fue obligado a pagar una multa de algo más de 1.200 euros, tal y como informa la 'BBC'.

La ley polaca establece que aquellos que profanen un monumento o un lugar público dedicado a un hecho histórico pueden ser sancionados con una multa o, incluso, con penas de prisión.

El año pasado, la policía detuvo a 11 personas, que tras matar a una oveja, se desnudaron y colocaron una pancarta con la palabra “Amor” en la puerta frente al monumento a Auschwitz.