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Ígor Alexéyev, un ex-banquero de la ciudad rusa de Ufá, encendió su televisor para ver las noticias. En ese momento, se informaba sobre una importante redada policial  y vio cómo su mujer, María Lusnikova, salía esposada por la Policía de uno de los burdeles de la ciudad.

Alexéyev no daba crédito a las imágenes que su televisión escupía y para cerciorarse comenzó a buscar anuncios en Internet y en la prensa que confirmasen sus sospechas. Los encontró.

En uno de ellos, descubrió que su mujer cobraba algo más de 200 euros por noche de servicio y la mitad por pasar 2 horas con ella.

Tras el fatal descubrimiento, el despechado marido solicitó el divorcio.

“Me prometiste montañas de oro”, aludió la mujer en una conversación recogida por el canal 'REN', donde también aseguraba que no había alcanzado el nivel de bienestar que tenía como meta, cuando se casó hace 8 años.