Compartir

Georgia-May Fox, una niña de 3 años, originaria de Dublín, Irlanda, sufre hipotermia espontánea, una rara enfermedad que hace que su temperatura corporal descienda drásticamente, poniendo en riesgo su vida.

Este mal es tan extraño, que sólo lo padecen 50 personas en el mundo. Los padres de la pequeña se percataron de la enfermedad cuando Georgia era un bebé.  A los pocos meses de nacer su madre le quiso dar de comer arroz y la temperatura de la niña empezó a descender dramáticamente.

Su estado, a medida que ha ido creciendo, se ha complicando.

“Es alucinante. Los médicos no tienen ni idea de por qué padece esta condición o cómo paliarla. Todos los días su temperatura baja peligrosamente. Sé cómo tratarla y busco las señales, aunque son muy sutiles, como por ejemplo que su respiración disminuya o que se canse. Si no me doy cuenta de esto, podría poner en peligro su vida“, explicó Sara Jane Fox, la madre de Georgia, a 'Daily Mail'.

La progenitora también ha contado que siempre que sale de casa con la niña, debe hacerlo acompañada por una pila de mantas, guantes, gorros y botellas de agua caliente, aunque el día esté soleado y las temperaturas sean más que agradables, incluso, durante unas vacaciones en nuestro país, la niña tuvo que bajar a la piscina, en pleno mes de julio, ataviada con una manta y un gorro de lana.