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Muchos padres se plantean cómo debe ser la educación de sus hijos y, llegado el caso, qué castigo imponer para que no vuelva a ocurrir. Algo así debió de pensar Bryan Thornhill, un ciudadano de Virginia, tras enterarse de que su hijo Hayden, de sólo 10 años, fue expulsado del autobús que le transportada del colegio a casa, por el reiterado bullying que hacía al resto de compañeros. 

Para darle una lección, Thornhill obligó al niño a ir corriendo durante una semana al colegio. Pero por si eso no era suficiente, el primer día lo tuvo que hacer bajo la lluvia, a la vez que retransmitía semejante castigo por las redes sociales.  

“Hola a todos, escuchen al padre de 2018. Han expulsado a mi hijo del autobús escolar durante tres días por ser un pequeño matón. No voy a tolerarlo, no lo soporto. Ahora tiene que ir corriendo a la escuela y estamos a casi dos kilómetros de distancia, así que durante toda la semana tendrá la experiencia de ir corriendo. La buena noticia es que tiene un ritmo muy bueno. Solo quería enseñároslo y hacer que os riáis un poco”, asegura en la grabación. 

La grabación original ya no está disponible, pero varias cuentas la han retomado y en algunos casos se ha compartido más de 400.000 veces.

El castigo ha recibido aplausos y críticas por igual, entre aquellos que consideran que se trata de maltrato infantil o de quienes lo consideran acertado.