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El Juzgado de Instrucción número 5 de Móstoles (Madrid) ha ordenado el levantamiento de una baldosa del Mercadona en el que trabajaba María Piedad – una joven desaparecida en la cena de navidad de la empresa en 2010- con el objetivo de comprobar si puede haber rastros de sangre.

El motivo principal de la investigación reside en que Javier, ex pareja de María Piedad, trabajaba en el mismo supermercado que ella, y es el principal sospechoso del caso. La búsqueda de la prueba ha sido solicitada por el abogado de la familia de la joven. Un día después de la desaparición, el novio de la joven sufrió un accidente y dejó un rastro de sangre en su coche. En un primer momento se barajó la hipótesis de que podría haberla matado en su vehículo, a pesar de que el ADN analizado no mostraba rasgos biológicos de María.

Tres días después de la desaparición, Javier se grabó con una cuerda que había comprado y le confirmó al ferretero que la quería “para colgarse”. Instantes después, fue encontrado muerto en un poste de alta tensión en el municipio de San Lorenzo de El Escorial.

La Guardia Civil registró las inmediaciones del Río Guadarrama en dos ocasiones (2011 y 2015), ambas sin éxito. La madre de la chica considera que mientras que no encuentren su cuerpo, “no asumirá otra cosa”.