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Si está usted pensando en cometer el crimen perfecto, quizás este artículo le sirva de ayuda.

A lo largo de la historia han existido infinidad de sustancias que han cambiado el curso del mundo. Con el paso de los años, el veneno se ha asociado a la muerte de seres vivos, siendo, en el caso de las personas, un método más para matar o asesinar a alguien de manera lenta y muchas veces silenciosa.

En su momento, muchas de estas sustancias fueron indetectables y supusieron un verdadero quebradero de cabeza para investigadores y médicos.

Desde el canal 'SciHow' han elaborado una lista con los venenos mortales más populares de todos los tiempos, que ahora te presentamos

El arsénico

Fue un arma asesina de lo más popular durante gran parte de la historia moderna. Quizás el más conocido. ¿Quién no se acuerda de 'Arsénico por compasión'? Se sabe que se utilizaba desde el Imperio Romano

El arsénico es un tipo de metaloide muy presente en la corteza terrestre. Si se mezcla con comida o bebida es indoloro, incóloro e insípido. Los síntomas, si se aplican en grandes dosis, son parecidos a los de una intoxicación alimentaria letal. Aunque también puede administrarse en pequeñas dosis durante periodos de tiempo más largos. De esta forma, la muerte se produce de forma más sutil, los síntomas progresan lentamente, e incluyen cierta confusión y parálisis.

Hoy en día es más fácil de detectar, una prueba química puede confirmar la presencia de arsénico en fluidos corporales desde principios del  siglo XIX.

El cianuro

Otro clásico. Popularizado con la obra de teatro, 'El cianuro ¿Solo o con leche?'

 Dependiendo de la dosis, puede matar en horas o incluso minutos

Con la ayuda de este veneno se intentó acabar con la vida del mismísimo Rasputín. Se compone de un átomo de carbono y otro de nitrógeno. Pude presentarse en varias formas. El cianuro de hidrógeno es azul pálido o incoloro líquido a temperatura ambiente, mientras que el cianuro de sodio y el cianuro de potasio son polvos blancos. Quien lo ha probado y ha sobrevivido para contarlo, asegura que sabe a almendras amargas .

Cuando se ingiere, el veneno entra rápidamente en la corriente sanguínea pero no siempre es mortal. En pequeñas dosis, el cuerpo puede eliminarlo a través de la orina. En grandes dosis actúa sobre las células de oxígeno y ataca el sistema respiratorio, y al central nervioso. Los síntomas son nauseas, dificultad para respirar y convulsiones y, finalmente, produce una parada cardio-respiratoria.

Es especialmente difícil de detectar, incluso hoy en día, sigue siendo un veneno muy efectivo.

Talio

Fue descubierto en 1861 y ha estado presente en numerosos asesinatos a lo largo y ancho del mundo. 

Uno de sus máximos fans fue Graham Frederick Young, un asesino en serie británico que envenenó a un total de tres personas hasta la muerte, además de envenenar a varios otros colegas a los que sólo causó otros problemas de salud.

Es insípido y extremadamente letal, un solo gramo puede acabar con la vida de una persona. 

Puede ser inhalado e incluso absorbido a través de la piel. Los síntomas se presentan en un fuerte dolor abdominal, diarrea y vómitos, y afecta a la producción de proteínas. Muchos pacientes envenenados con talio pueden perder el cabello si es que viven lo suficiente para ello.

Aunque su acción puede ser más lenta que la de otros venenos, no es fácil de detectar.

Polonio 210

Metal que se encuentra en el mineral de uranio, es un subproducto de los reactores nucleares. Insípido cuando se disuelve en agua. Gran candidato en la categoría de indetectables

Más poderoso que el cianuro; la dosis letal es de tan solo unos pocos miligramos. Alcanzó gran popularidad en 2010 gracias al caso del ex espía ruso Alexander Litvinenko, asesinado en Londres (probablemente mezclado con té).

A medida que las moléculas se descomponen, éstas emiten radiación alfa, partículas cargadas hechas de dos protones y dos neutrones. 

Fuera del cuerpo, las partículas alfa pueden ser bloqueadas con una simple hoja de papel, pero dentro del cuerpo, la radiación separa las moléculas de oxígeno dañando ADN y matando células.

Etilenglicol

Es la base del anticongelante que usamos en el coche. Tiene un sabor dulce, y se puede adquirir de una manera más o menos fácil

Quien lo ingiere no notará nada por unas horas, aunque su cuerpo por dentro se descompone. Tras un rato, el envenenado sufrirá mareos y dolor abdominal, hasta que finalmente el paciente entra en coma. Puede ser detectado en la sangre, pero su análisis requiere de varios días para obtener un resultado.