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Pigcasso, una cerda sudafricana, se ha convertido en el primer animal en tener una galería de arte.

El mamifero fue rescatado del matadero cuando tenía cuatro años y llevado a Farm Sanctuary, una granja situada en Ciudad del Cabo, donde comenzó a interesarse por la pintura. 

Tal y como informa 'National Geographic', la cerda empezó a jugar con los lápices y pinceles porque “era lo único que no se comía”. Ahora, sus obras se venden por 1.000 euros cada uno.

Joanne Lefson, activista y fundadora del refugio Farm Sanctuary, califica el estilo de su cerda como expresionismo abstracto.