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Una estudiante universitaria ha acusado a la aerolínea de bajo coste, Spirit Airlines, de forzarla a acabar con la vida de su mascota, un pequeño hamster llamado Pebbles.

Belén Aldecosea, de 21 años, tuvo que arrojar al roedor por el retrete de uno de los baños del aeropuerto de Baltimore (Estados Unidos), después de que le prohibieran subir al la aeronave con el animal.

La joven aseguró que la mascota le servía de apoyo emocional y que, previamente, se había puesto en contacto varias veces con la aerolínea para confirmar que podía viajar con el ratón.

Spirit Airlines admitió que fue un error impedir el ingreso de Pebbles en el avión, pero aseguró que, en ningún caso, sugirió tirarlo por el inodoro. 

Aldecosea se plantea demandar a la compañía.