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Investigadores del Grupo de Estudio del Comportamiento Animal y Humano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de otras universidades españolas y extranjeras han constatado que las orcas pueden aprender sonidos novedosos tras escuchárselos a otros individuos, ya sean de su misma especie o de otras tan diferentes como el ser humano.

Publicado en la revista 'Proceedings of the Royal Society B (Biological Sciences)', el estudio pone de manifiesto la capacidad para el aprendizaje social en las orcas, que les acerca mucho al modo en que los humanos adquieren el lenguaje y aprenden a hablar.

La imitación de sonidos novedosos, es decir, aprender a producir un sonido nuevo solo por escucharlo, es una propiedad central del habla humana, que impulsó la evolución de la cultura. Esta capacidad es muy común en las aves pero muy rara entre los mamíferos. Dentro de los primates solo se da en el ser humano.

Varias especies de cetáceos muestran diversidad de repertorios vocales (canciones, llamadas) específicos de cada grupo. Entre ellas, destaca la orca (Orcinus orca) por los dialectos vocales exhibidos, con la novedad de que se cree que son transmitidos mediante aprendizaje social, no solo de la madre a la descendencia, sino también entre diferentes grupos.

Como muchas de estas diferencias entre grupos no se pueden explicar por factores ecológicos o herencia genética, los expertos sostienen la hipótesis de que pueden haber sido adquiridas mediante aprendizaje social, particularmente por imitación.

INVESTIGACIÓN

Un estudio de la UCM de 2013 demostró que las orcas son capaces de aprender por imitación acciones motoras novedosas, y el trabajo que se publica ahora documenta que esta capacidad de imitación también está operativa cuando los estímulos son sonidos, incluso cuando los producen individuos de otras especies como el ser humano.

En esta investigación, los expertos utilizaron el mismo paradigma empleado entonces: se pide a la orca que copie la acción motora o vocal (familiar o novedosa) que otro sujeto de la misma o de otra especie realiza.

En la primera fase del experimento se entrenó como modelo a 'Moana', una orca macho de 3 años de edad, para realizar cinco vocalizaciones nuevas (lo más distintas posible de su repertorio natural). El sujeto experimental fue 'Wikie', una orca hembra de 14 años de edad, que tuvo que “copiar” las vocalizaciones nuevas que hacía 'Moana', incluidas otras dos grabadas en vídeo y emitidas por un altavoz.

En la segunda fase, para asegurar la novedad del sonido y, por lo tanto, la flexibilidad de la capacidad de imitación vocal, se puso a prueba a 'Wikie' ante seis sonidos humanos. 'Wikie' tuvo éxito en la copia de todos los sonidos independientemente de que fueran producidos por un modelo de la misma especie o por un modelo humano.

Según los investigadores, estos resultados demuestran la gran capacidad de aprendizaje de las orcas y apoyan la hipótesis de que los dialectos que se han documentado en esta especie y en otros cetáceos se pueden adquirir y mantener a través del aprendizaje social y, más específicamente, a través de la imitación.

Aprender un comportamiento nuevo mediante la observación de otro individuo (aprendizaje social) permite la transmisión no genética de información y constituye un posible vehículo para la difusión y consolidación de las llamadas tradiciones culturales, concluyen.