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El Gobierno venezolano ha dado un plazo de 72 horas al embajador de España en Caracas, Jesús Silva Fernández, después de que ayer le declarara “persona no grata“, según informaron fuentes diplomáticas.

Las autoridades venezolanas declararon ayer “persona no grata” al embajador “en virtud de las continuas agresiones y recurrentes actos de injerencia en los asuntos internos de nuestro país, por parte del Gobierno Español“, dice textualmente el comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano.

Esta decisión fue consecuencia de un “categórico rechazo” a las declaraciones del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el día anterior, en las que aseguró que le traen “sin cuidado” los “comentarios” que pueda hacer el mandatario de ese país, Nicolás Maduro, después de que éste le tachara de “corrupto“, “racista” y “colonialista“.

En el comunicado, el Ejecutivo de Maduro se remitía a unas declaraciones en las que Rajoy deseaba para los venezolanos lo mismo que para los españoles, al tiempo que denunciaba que “lamentablemente España es uno de los países más desiguales de Europa” mientras que “afortunadamente” el pueblo venezolano “no tiene que sufrir las secuelas” de las políticas que aplica el PP.

Recordaba también el carácter “soberano e independiente” de la República Bolivariana, “que fue conquistado a través de un complicado proceso de liberación que culminó con la expulsión definitiva de las fuerzas invasoras imperiales hace casi doscientos años”.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis dejó claro ayer en Davos (Suiza) que el Gobierno español responderá con “proporcionalidad y reciprocidad” a Venezuela.

El jefe de la diplomacia española elevará este viernes al Consejo de Ministros un informe en el que presentará las alternativas con que se cuenta para dar una respuesta a las autoridades venezolanas.

La enésima crisis diplomática entre Venezuela y España estalló este miércoles después de que el canciller venezolano, Jorge Arreaza, llamara a consultas a su embajador en Madrid, Mario Isea, por una “agresión injerencista y colonialista del Gobierno del Reino de España”.

Esta decisión fue considerada por el propio Dastis como “desproporcionada“. No obstante, horas después las autoridades venezolanas redoblaron su desafío declarando “persona no grata” al embajador español en Caracas, lo que viene acompañado de la expulsión del país.

El Gobierno del país caribeño, que ayer no había estipulado un plazo para que el embajador abandonara el país, le comunicó en las últimas horas que dispone de 72 horas para hacerlo. Consumido ese plazo, regresará a España, según las fuentes consultadas.

España y Venezuela han mantenido distintas disputas diplomáticas en los últimos años. Prueba de ello es que se han producido diversas llamadas a consultas de embajadores recíprocas y que desde 2014 el Gobierno español ha convocado seis veces al embajador venezolano para trasmitirle alguna queja.

No obstante, la expulsión del embajador español es una vuelta de tuerca que parece responder al hecho de que las autoridades venezolanas acusan a España de ser la principal promotora de las sanciones de la UE contra dirigentes del país caribeño.