Compartir

Un conductor de Metro roció la noche del pasado 21 de enero a un grupo de jóvenes grafiteros menores de edad que pintaban el tren en la parada de Lucero (linea 6) ante la mirada de los presentes en el anden.

El trabajador paró la marcha del tren, salió de la cabina y abrió una de las puertas que daban a los railes para asomarse cargado con el extintor. Los grafiteros huyeron corriendo ante la indignación de los presentes, que calificaron las medidas como excesivas.

Por el momento, Metro de Madrid no se ha pronunciado al respecto.