Compartir

Según ha explicado el propio Ramos a Europa Press, se trata de aprovechar los recursos del medio rural, por eso se pensó en “sustituir el arroz por otros cereales o leguminosas” del entorno, ha añadido, y espera que para mayo ya se puedan empezar a comercializar las primeras morcillas con esta variación en la composición.

Manuel Gómez Pallarés es el investigador que va a encabezar esta iniciativa. “Se puede quitar bien la piel, ya que son pequeñas”, afirma, cuando le preguntan la razón de la prueba con lentejas. Buscarán utilizar también otros cereales o legumbres. La quinoa va a cobrar mucho protagonismo en este proyecto, ya que, además de ser un producto muy consumido en la actualidad, es necesario “introducirse en los cambios nutricionales que cada día practica más gente”.

El segundo premio, que ha sido dotado con 3.000 euros, ha caído en manos del 'Estudio de transformación agroalimentaria del grano de alpiste (phalaris canariensis L.)', que investiga el potencial que presenta la harina de alpiste para ser utilizada como materia prima en diferentes procesos de transformación de carácter agroalimentario. Lo lidera Pedro Antonio Caballero.

'Innovando con la caliza', de Minerales del Brezo, se llevó el tercer premio y 1.500 euros para investigar acerca de la utilización del carbonato cálcico como corrector del pH de las tierras, en forma de pellet.