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Shineharu Shirai tiene 74 años. Vestido y a primera vista puede parecer un adorable abuelito, pero lo que esconde debajo de su camiseta le ha delatado como un peligroso mafioso japonés de la Yakuza.

Shirai, que actualmente vivía casado en Thailandia según informa El Economista, fue detenido por la policía tailandesa después de que el Gobierno japonés emitiese una orden de captura.

El arresto se ha producido después de que se publicasen unas fotos donde el anciano mostraba una serie de tatuajes que cubren su torso. La digitalización de las fotografías permitió que llegasen a las autoridades japonesas, que rápidamente reconocieron los dibujos como parte de la cultura de las mafias locales.

El Economista informa de que la policía tailandesa trasladará a Shirai a Bangkok, donde el Departamento de Inmigración decidirá su futuro.