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El Tribunal de los Derechos Humanos da la razón de forma
parcial a cinco cajeras que resultaron despedidas tras ser grabadas robando productos
del supermercado para el que trabajaban en Barcelona, según informa El País. El
suceso se produjo en 2009 y los magistrados consideran que se violaba su
derecho a la intimidad
por la grabación sin permiso de las trabajadoras.

Estrasburgo ha decidido que la empresa debe indemnizar a las
que fueron trabajadoras del supermercado con 4.500 euros, pero mantiene su
despido,
ya que fueron sometidas a un juicio justo en España.

Las cinco trabajadoras sabían de la instalación de las
cámaras en la tienda para investigar posibles robos, pero se instalaron en
lugares cuya ubicación no fue informada a los empleados. El tribunal europeo
declara que las trabajadoras deberían haber sido informadas de su vigilancia
durante la jornada laboral.

Tras reuniones individuales con las cinco cajeras, tres de
ellas admitieron su participación en los hechos y se comprometieron a no
presentar ninguna queja ante los tribunales a cambio de no producirse denuncia
por parte del jefe, pero no cumplieron con su palabra y acudieron a la legislación
laboral impugnando sus despidos.

La justicia española dio la razón a la empresa catalana, por
lo que acudieron al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que han considerado
que se produjo un juicio justo.