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Un joven noruego aprovechó al máximo la noche de Año Nuevo. Tras empezar la noche en el Nyhavn, un distito constero de Copenhague (Dinamarca), atravesó hasta dos países más para regresar a casa.

El viaje, de 600 kilómetros,  fue realizado en taxi y trajo como consecuencia una factura de más de 2000 euros que, en un principio, no fue pagada. Tras atravesar la zona sur de Suecia y llegar a Oslo, el joven salió del taxi directo a su casa sin abonar al taxista el importe del viaje. El conductor, que se quedó sin batería, permaneció en la puerta de la casa del joven viajero y, tras llamar a la policía de la ciudad, consiguió que este aceptase el pago de la deuda en coronas -18000 coronas noruegas-.

La policía de Oslo contó a través de sus perfiles sociales la peripecia del joven deudor, que no cuenta con antecedentes penales.